Hace unos días recibí en mi correo particular un e-mail y creo que era de este personaje y so otro yo.
Decía algo así como que a un amigo suyo se le había quemado la casa, que tenía una colección de sellos y que la perdió en el incendio.
Pedía que le enviásemos sellos a una dirección de Motril para darle una sorpresa a su amigo, que lo estaba pasando mal y con eso se alegraría.
¿Sabra el estafador lo poco que realmente valen los sellos y lo mucho que vale el contacto con amigos filatelistas de todo el mundo?
