Hola.
Su imaginación o instinto ha acertado. La mitad no valen nada y la otra mitad están para tirarlos.
Si un sello tiene algún defecto, deja de ser un sello para convertirse en un papelito desechable.
La mitad de los que usted muestra tienen pliegues, roturas y defectos de dentado.
En su caso, después de tirar a la basura todos los rotos, yo le regalaría el resto a algún niño y le animaría a coleccionar sellos que es muy entretenido y didáctico.
Saludos cordiales.